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Consejos para la prevención

Active sus piernas.

icono-1Las posiciones de pie o sentado prolongadas (en particular con las piernas cruzadas) deben evitarse puesto que predisponen a la insuficiencia venosa. Debido a la gravedad, éstas favorecen el estancamiento de sangre en las venas, llamado éstasis venosa. Cuando la actividad profesional se ejerce en estas condiciones es necesario moverse: pequeños paseos a lo largo del día o efectuar movimientos circulares con los pies. En caso de viajes largos en coche, tren o avión, levántese de vez en cuando y camine unos minutos para favorecer el retorno venoso.

Practique un deporte adecuado.

icono-2El caminar es el ejercicio más beneficioso para la circulación venosa, siempre que se practique regularmente y con un calzado apropiado. La planta de los pies, irrigada por numerosas venitas, actúa como una bomba y a cada paso su aplastamiento impulsa la sangre hacia arriba, desde los tobillos a las pantorrillas. Las contracciones de los músculos de las piernas favorecen la progresión de la sangre hacia el corazón. Por estas razones, la práctica de gimnasia, bicicleta, golf, danza o natación favorece el retorno venoso. En cambio deben evitarse deportes como el tenis, squash, balonmano o baloncesto  que  provocan bruscas  variaciones de  presión en las venas.

Evite las fuentes de calor.

icono-3Las variaciones de temperatura modifican el comportamiento venoso. El calor favorece la dilatación venosa y por tanto debe evitarse toda fuente de calor: tomar el sol en las piernas, depilación con cera caliente, caminar por suelos calientes, baños calientes, sauna…

Refresque sus piernas.

icono-4El frío provoca contracciones venosas. Duchas de agua fresca en las piernas activan la función venosa y alivian la sensación de pesadez y de dolor. Caminar por la orilla del mar asocia actividad física y frescor.

Evite el estreñimiento y el sobrepeso.

icono-5Una dieta rica en fibras, una buena hidratación (beba un litro y medio de agua al día) y un consumo limitado de grasas saturadas (mantequilla, carnes rojas) permiten combatir al mismo tiempo el estreñimiento y la sobrecarga ponderal.

Utilice ropa cómoda.

icono-6La ropa demasiado ceñida comprime las venas y bloquea la circulación de retorno. Evite los pantalones demasiados ceñidos, las fajas, los cinturones y los calcetines con elásticos fuertes.

Lleve un tacón adecuado.

icono-7Los zapatos de tacón alto reducen la superficie de apoyo del pie y los zapatos planos la aumentan demasiado. Un tacón de 2-3 cm. es el más aconsejable para asegurar un buen retorno venoso.

Favorezca su retorno venoso mientras duerme.

icono-8Haga movimientos de pedaleo al acostarse. La elevación de los pies de la cama mediante calzos de 10 15 cm. le permitirán reducir la éstasis venosa mientras duerme.

Masajee sus piernas.

icono-9Los masajes de las piernas, desde el pie hacia el muslo siguiendo el sentido de la circulación venosa, aumentan la velocidad de retorno venoso.

El embarazo o los anticonceptivos aumentan el riesgo.

icono-10La enfermedad venosa es mas frecuente en la mujer debido a la influencia hormonal. Los estrógenos aumentan la permeabilidad venosa y los progestágenos su dilatación. Durante el embarazo estas hormonas se secretan en gran cantidad y por tanto aumenta el riesgo de insuficiencia venosa. Estas mismas hormonas se encuentran en las píldoras anticonceptivas, haciendo por tanto imprescindible una vigilancia medica.

Ante cualquier duda, visite al médico.

icono-11Si observa hinchazón, sensaciones de pesadez, hormigueo, calambres, dolor, venas varicosas o pigmentación cutánea en las piernas, consulte a su médico. Él le recomendará el tratamiento más adecuado, que puede ser desde el tratamiento con medicamentos flebotónicos a la cirugía.