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¿Qué profesiones afectan más al retorno venoso?

Profesiones IVC

Es conocido que las profesiones con bipedestación prolongada, es decir, aquellos en los que los empleados pasan la mayor parte de la jornada laboral (más de cinco horas) de pie, suponen un factor de riesgo para el desarrollo de la Insuficiencia Venosa Crónica. Estos van desde las ocupaciones de peluquero, camarero, y personal de seguridad, por ejemplo, hasta los propios profesionales sanitarios como médicos o farmacéuticos. Lo mismo sucede con aquellos puestos en los que los trabajadores permanecen sentados casi todo el día, como los trabajos de oficina.

Conviene tener en cuenta entonces que el día a día en el trabajo puede llevar asociados una serie de hábitos poco recomendables que pueden derivar en ciertas dolencias o incluso agravarlas. Uno de los aspectos más nocivos en ese sentido es la postura que mantenemos durante gran parte del día. Para minimizar sus efectos, conviene cambiar de postura con frecuencia y levantarse (en caso de permanecer sentado) al menos cada dos horas para mover un poco las piernas.

Estos empleos no son en sí mismos causa de enfermedad venosa crónica, sino que actúan sobre aquellas personas que tienen una base hereditaria para desarrollar IVC. Pero sí que pueden favorecer la aparición de Insuficiencia Venosa funcional, no orgánica, en la que no hay enfermedad pero sí aparecen los síntomas por no activar las bombas plantares y gemelares debido a la falta de movimiento.

Existen otros factores de riesgo asociados a la insuficiencia venosa crónica. Extraemos algunos de los muchos enumerados por Semergen en su documento de ‘Recomendaciones para el manejo de la Enfermedad Venosa Crónica’:

  • El riesgo se incrementa notablemente a partir de los 50 años.
  • Es más frecuente en mujeres.
  • Sobrepeso y obesidad. Se relaciona con una mayor incidencia de la enfermedad.
  • , Es más frecuente en mujeres multíparas.
  • Hábitos intestinales. El estreñimiento favorece la insuficiencia venosa, debido a un aumento en la presión intraabdominal.
  • Exposición a fuentes de calor. El calor genera vasodilatación venosa.
  • Vestir prendas ajustadas. La compresión local o selectiva producida por algunas prendas puede ser contraproducente para el retorno venoso.
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