Contacta con nosotros:

Varices y embarazo: ¿Han de resignarse las mujeres embarazadas a tener varices?

Entre una y dos mujeres por cada 1.000 embarazos padecen una trombosis venosa durante el embarazo y parto

El embarazo es una situación propicia para las varices. Los últimos datos facilitados por  el Capítulo Español de Flebología y Linfología (CEFL), los especialistas que diagnostican y tratan la Insuficiencia Venosa Crónica (IVC), demuestran que el riesgo de aparición de varices se triplica con el embarazo y es más frecuente a partir de la segunda gestación.

Si, además, se tienen antecedentes familiares, las posibilidades de que una mujer embarazada tenga varices es del 96%, muy cerca del cien por cien. El proceso suele comenzar al tercer mes de gestación con la aparición de pequeñas varículas. Ya entre el séptimo y octavo mes de gestación se dilatan más las paredes de las venas y las varices engrosan. ¿Qué se puede hacer ante esta situación?¿Deben resignarse las mujeres embarazadas a tener varices?

Durante el embarazo y el parto existen diversos factores que pueden contribuir a aumentar el riesgo de formación de una variz en las venas. Algunos de estos factores son:

  • La presión inducida por el crecimiento fetal dentro útero sobre la pelvis y, por extensión, sobre las venas.
  • Los cambios hormonales.
  • El aumento del volumen de agua en el organismo
  • Las alteraciones adquiridas o congénitas de la coagulación de la sangre.
  • La inactividad física.
  • El aumento de peso.

Para prevenir y combatir en mayor o menor medida estos factores, los médicos especialistas en flebología recomiendan:

  • Realizar paseos frecuentes y elevar las extremidades es la mejor forma de prevenir las varices, en particular si se permanece sentada mucho tiempo o en caso de reposo prolongado.
  • Si se prevé una inmovilización prolongada en cama (superior a tres días) o ante un viaje en avión prolongado (superior a cinco horas) es aconsejable contactar con su especialista.
  • Cuidar la dieta, disminuir de la obesidad, mantener un buen balance muscular y evitar acercarse a las fuentes de calor directas.
  • Dormir de lado para evitar que la matriz comprima la vena cava y el drenaje de sangre hacia el corazón se vea favorecido.
  • Su médico le orientará sobre el uso de medias de compresión o posibles tratamientos farmacológicos.

En cualquier caso, prevenir y cuidarse de las varices durante el embarazo es muy importante porque, aunque lo habitual es que se produzca hinchazón en las extremidades inferiores sin ninguna repercusión, la inflamación excesiva, el enrojecimiento de la extremidad o el dolor en muslo y pantorrilla pueden poner sobre aviso de la existencia de una trombosis venosa superficial y/o profunda, una situación grave en la que se ven dos de cada mil mujeres embarazadas. En estos casos, como siempre, lo más recomendable es ir al médico.

Clip to Evernote
Responder